Orígenes
Jhon Jairo Velásquez Vásquez, conocido en el mundo criminal como “Popeye”, nació en Yarumal, Antioquia, en un entorno social marcado por desigualdades y dinámicas violentas que caracterizaban la región en aquella época. Desde muy joven mostró interés por disciplinas relacionadas con la autoridad, lo que lo llevó a intentar ingresar a instituciones como la Marina y la Policía. Sin embargo, su paso por estas entidades fue breve y conflictivo, lo que terminó alejándolo de una vida dentro de la legalidad. En medio de esta búsqueda de identidad y oportunidades, se vio atraído por el creciente poder del Cartel de Medellín. Su contacto inicial con el crimen organizado fue casi accidental, pero con el tiempo se convirtió en una opción seductora debido al prestigio y los recursos que ofrecía la organización. Estos primeros pasos marcaron la ruta que lo llevaría a transformarse en uno de los sicarios más temidos de la historia criminal de Colombia.


El Cartel
Dentro del Cartel de Medellín, Popeye pasó de ser un joven recluta a convertirse en un operador clave de la estructura criminal liderada por Pablo Escobar. Su lealtad, disciplina y ausencia de límites morales lo llevaron a coordinar y ejecutar misiones de alto impacto, incluyendo asesinatos selectivos, secuestros, atentados con explosivos y operaciones destinadas a eliminar enemigos políticos, policiales y criminales. Según sus propias confesiones, participó de manera directa o indirecta en cientos de muertes, convirtiéndose en una pieza fundamental en la maquinaria de terror del cartel. Su relación directa con Escobar le dio acceso a información estratégica y a la toma de decisiones que marcaron hitos en la historia del narcotráfico. Esta etapa de su vida representa el punto más oscuro de su trayectoria, caracterizado por violencia indiscriminada, operaciones clandestinas y un nivel de influencia criminal pocas veces documentado con tanto detalle.
Figura controversial
Tras cumplir su condena y recuperar la libertad, Popeye logró algo inesperado: convertirse en una figura mediática con una audiencia masiva. A través de YouTube y otras redes sociales, comenzó a narrar episodios de su vida dentro del Cartel de Medellín, así como a opinar sobre temas de actualidad, política y crimen organizado. Su presencia en internet generó un intenso debate público, pues mientras algunos lo veían como una fuente de información histórica, otros consideraban que su exposición contribuía a glorificar a un criminal. Además, realizó entrevistas, participó en documentales y mantuvo una actividad constante que dividió a la opinión pública. Esta faceta mediática, llena de controversias, amenazas y polémicas declaraciones, lo posicionó como una figura difícil de clasificar: entre testigo de la historia y protagonista de una narrativa peligrosa.

Un recorrido por los sucesos
La vida de Popeye: de sicario a figura polémica
Jhon Jairo Velásquez Vásquez —conocido como Popeye— fue uno de los sicarios más notorios del Cartel de Medellín y uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar durante los años más violentos del narcotráfico en Colombia. Él mismo confesó haber participado directa o indirectamente en cientos de asesinatos, atentados con explosivos, secuestros y operaciones criminales que marcaron profundamente la historia del país en las décadas de 1980 y 1990.
Tras entregarse a las autoridades en 1992, Velásquez pasó más de dos décadas en prisión, condenado por múltiples delitos graves relacionados con homicidio y terrorismo. Durante su tiempo encarcelado, su figura comenzó a adquirir notoriedad pública debido a entrevistas, testimonios judiciales y relatos sobre el funcionamiento interno del Cartel de Medellín, convirtiéndose en una de las voces más polémicas de ese periodo histórico.
Su historia inspiró libros, documentales y producciones televisivas de ficción basadas en el fenómeno del narcotráfico, algunas de ellas reflejando personajes y eventos claramente influenciados por su vida y por los sicarios del cartel. Estas producciones, ampliamente difundidas en Colombia y a nivel internacional, reabrieron debates sobre los límites entre la memoria histórica, la representación audiovisual y el riesgo de romantizar la violencia.
Tras recuperar su libertad, Popeye se transformó en una figura mediática, utilizando plataformas digitales para narrar su versión de los hechos, lo que generó una fuerte controversia social. Para algunos, su exposición representó una oportunidad de entender el pasado; para otros, una forma peligrosa de normalizar el horror vivido por miles de víctimas.
Investigación Histórica
Jhon Jairo Velásquez Vásquez nació en Medellín en 1962 y desde muy joven se vinculó al Cartel de Medellín, convirtiéndose con el tiempo en uno de los sicarios más cercanos a Pablo Escobar. Su participación dentro de la organización criminal incluyó asesinatos selectivos, atentados y operaciones violentas ejecutadas durante los años más críticos del narcotráfico en Colombia, especialmente entre las décadas de 1980 y 1990.
La información presentada en esta sección se basa en procesos judiciales, investigaciones periodísticas, archivos históricos y declaraciones oficiales que permiten comprender el contexto en el que operó el Cartel de Medellín, su estructura jerárquica y el papel específico que desempeñó Velásquez dentro de esa red criminal.
Años 80: Vinculación de Jhon Jairo Velásquez al Cartel de Medellín y ascenso como hombre de confianza de Pablo Escobar.
1989 – 1993: Participación directa en múltiples hechos violentos durante la guerra del cartel contra el Estado colombiano.
1992: Entrega a las autoridades y posterior reclusión tras la caída del Cartel de Medellín.
1992 – 2014: Cumple más de 20 años de prisión por delitos como homicidio, terrorismo y concierto para delinquir.
2014: Recupera la libertad tras cumplir su condena.
2018: Es capturado nuevamente por presuntos vínculos con actividades criminales.
2020: Fallece en Medellín mientras se encontraba bajo custodia del Estado.
Esta cronología permite visualizar la evolución de su vida dentro y fuera del mundo criminal, así como las consecuencias legales de sus acciones.
Durante sus últimos años, Jhon Jairo Velásquez concedió múltiples entrevistas en medios nacionales e internacionales, donde relató su versión de los hechos y su rol dentro del Cartel de Medellín. Estas declaraciones han sido contrastadas con investigaciones de historiadores, periodistas y expertos en narcotráfico, así como con testimonios de víctimas y familiares afectados por la violencia.
Las diferentes voces permiten construir una mirada más completa y crítica, evidenciando las contradicciones entre el discurso del victimario y el impacto real que sus acciones tuvieron en la sociedad colombiana.
La historia de “Popeye” es también un reflejo de una época marcada por el miedo, la violencia y la normalización del crimen. Más allá del personaje mediático, su trayectoria evidencia las consecuencias humanas del narcotráfico: miles de víctimas, instituciones debilitadas y una sociedad profundamente afectada.
Este espacio busca promover la memoria histórica y la reflexión crítica, entendiendo que conocer estos hechos no implica admiración ni justificación, sino la necesidad de comprender el pasado para evitar que la violencia vuelva a repetirse.
Blog
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Reflexión y aprendizaje del pasado
El caso de Jhon Jairo Velásquez, conocido como Popeye, sirve como una oportunidad para reflexionar sobre uno de los capítulos más dolorosos y complejos de la historia reciente de Colombia. Analizar su vida no tiene como propósito exaltar actos violentos ni construir figuras míticas alrededor del crimen, sino entender cómo operaban las estructuras del narcotráfico y cómo miles de personas, directa o indirectamente, quedaron atrapadas en esa maquinaria. A través del estudio de su trayectoria es posible hablar de justicia, reparación y memoria histórica, elementos esenciales para un país que aún intenta cerrar heridas abiertas por décadas de violencia. Comprender su pasado permite reconocer la importancia de las instituciones, del fortalecimiento social y de la educación como herramientas fundamentales para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse. Es, en esencia, un ejercicio de responsabilidad colectiva.
El rol de Popeye en el Cartel de Medellín
El papel de Jhon Jairo Velásquez dentro del Cartel de Medellín fue decisivo para la ejecución de numerosos actos violentos que marcaron los años 80 y 90 en Colombia. Como uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar, participó en operaciones estratégicas que incluyeron asesinatos selectivos, atentados terroristas, secuestros y acciones destinadas a presionar al Estado. Su participación no fue marginal, sino central dentro de la estructura criminal, al punto de que se convirtió en uno de los ejecutores más reconocidos del cartel. Analizar su rol resulta fundamental para comprender la magnitud de la violencia ejercida por esta organización y el impacto que tuvo en la sociedad colombiana. También permite entender los mecanismos de poder, lealtad y obediencia que operaban al interior del cartel, y cómo estos elementos moldearon una época marcada por el miedo, la corrupción y el conflicto abierto contra el Estado.
































